Mitigación: Ambición y Objetivos

a) Mitigación: Ambición y objetivos
Desde Alianza por el Clima pedimos a los responsables políticos que inicien de forma urgente un proceso participativo que genere una ley de Cambio Climático y Transición Energética que sea lo suficientemente ambiciosa para avanzar hacia un futuro energético descarbonizado y basado en 2050. Una ley de estas características es crucial que contemple objetivos de reducción de emisiones a medio (2020, 2030) y largo plazo (2050) que sean lo suficientemente ambiciosos para posicionar a España en una senda continua de reducción de emisiones respecto de las actuales. Los objetivos y los escenarios de trayectorias de emisiones a 2020 y 2030 asumidos por el actual Gobierno de España, incluso con medidas adicionales, no suponen una reducción de emisiones  respecto a las actuales, sino que plantean un continuo incremento de las mismas, como se aprecia e la ilustración 9.

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Como se aprecia en el gráfico, la trayectoria de emisiones proyectada a partir de 2013 supone un incremento constante de las emisiones, incluso en este escenario con medidas adicionales, dando como resultado mayores emisiones en 2020 y 2030 que las existentes en 1990. Tampoco es suficientemente ambicioso el objetivo propuesto para España a 2020 y 2030 en la  Directiva Europea de Reparto de Esfuerzo (ESD). Como se aprecia en la siguiente ilustración, para los sectores difusos (transporte, edificación, agricultura y residuos) solo se plantea una estabilización de sus emisiones hasta 2020 y no una disminución de las mismas. Tampoco es suficientemente ambicioso el objetivo de disminución del 26% de las emisiones de los sectores difusos en España para 2030, ya que solo supone un 11% de reducción respecto a las emisiones actuales.

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La razón de que el reparto europeo de objetivos de reducción para los sectores difusos en España dé como resultados objetivos tan débiles es que el año de referencia que se utiliza es 2005, que fue el año de máximas emisiones en España. No se tiene en cuenta la bajada de las mismas como consecuencia de la crisis económica ni se aprovecha esta situación para continuar esta tendencia decreciente, sino que se diseñan trayectorias que permiten el aumento de emisiones. Alianza por el Clima pedimos mayor amplitud de miras a los responsables políticos, pues evitar dejar gran parte del esfuerzo de nuestro país para después de 2030 supondría mayores costes económicos, ecológicos y sociales para el conjunto de la población. Recordemos que la UE ha asumido el compromiso de reducción de emisiones de entre el 80% y el 95% para 2050 respecto a 1990, lo que hace inevitable que España tenga que asumir una ambición mucho mayor en el futuro. Por ello es urgente empezar a lanzar el mensaje adecuado a los sectores productivos para la descarbonización, y no confundir con trayectorias de emisiones crecientes en la actualidad que tendrán que revertirse posteriormente.

Para que la ley cumpla el objetivo de mitigación es imprescindible que contemple presupuestos de carbono decrecientes para 2020, 2025 y 2030 y sendas de reducción de emisiones acordes con los mismos para llegar, como indica el IPCC, a la total descarbonización en 2050. En este sentido, y previamente a la revisión establecida en el Acuerdo de París, se deben diseñar nuevos escenarios que contemplen una senda de disminución progresiva de las emisiones en nuestro país que las sitúe al menos por debajo de 1990 en el año 2030. Así mismo, la ley debería establecer la elaboración de una estrategia de descarbonización en el Estado español con horizonte a 2050, para orientar estos objetivos y medidas a corto y medio plazo.

Por ello, desde Alianza por el Clima consideramos imprescindible que la ley de Cambio Climático y Transición Energética ponga a España en la trayectoria adecuada, teniendo en consideración los efectos sociales que se pudieran producir a través del establecimiento de medidas de protección y apoyo a los sectores y colectivos más vulnerables.